sábado, 11 de febrero de 2012

ANTOÑITA DEL RÍO.- Grabaciones inéditas (1955) 2ª parte

Antoñita del Río: Una artista de bandera.

Antes de ayer, deteníamos el tiempo en 1959, fecha de la grabación del único vinilo comercial de Antoñita del Río que como curiosidad, registrara en directo sin previo ensayo acompañada por la Gran Orquesta de Conciertos de la Casa Columbia, bajo la dirección de Indalecio Cisneros. Hoy seguimos descubriendo a ANTOÑITA DEL RÍO...

A lo largo de la década de los 60, la artista realizaría numerosas actuaciones en las más prestigiosas salas de fiestas; es el caso de su intervención en la Sala Club Radio en una fiesta organizada por el SEU de León, en honor de los catedráticos y alumnos de la Facultad de Ciencias Veterinarias del Plata (Argentina) junto a Los Chomi y Ayala y su conjunto con Fernando León.

Actuación en "La Corrala" (Madrid)
Corresponde a esta época, también, su actuación en ”La corrala”, sitio emblemático madrileño donde el Ayuntamiento celebraba las más importantes fiestas, como la de “La paloma” y de la que Antoñita del Río conserva algunas fotografías (que tengo el honor de tener ahora mismo entre mis manos como el que posee los metales y piedras más preciados) en las que se puede observar su vestuario exquisito, propio de las más grandes de la época confeccionado por Raula en cuyo taller -y como decíamos al principio- trabajó durante algún tiempo una vez que junto a su familia se traslada a Madrid.

En diciembre de 1963 debuta junto a Magda Castello, Gemma y Los payadores siendo calificada por la prensa como “Finísima y elegante cantante de melodías modernas”. Otras actuaciones de la artista tienen lugar en las salas de fiestas Pasapoga, Florida Park, York Club y Phay, entre otras, en las que iba acompañada de las más importantes atracciones del momento.

Posteriormente realizaría numerosas galas con Andrés Pajares, Jaime Morey y Raphael, llegando a inaugurar con este último, el Club Náutico Gijón.

Unos años más tarde, entre abril y marzo de 1965 realizaría otra serie de actuaciones en la Sala de Fiestas Club Ayala, junto a Los Bohemios, Tony Calabria, Rosa Nogués y Los Hispanos y entraría a formar parte de numerosas compañías con Antonio Molina, El príncipe gitano, Rafael Farina, La Paquera de Jerez, Antoñita de Linares y Adelfa Soto, interpretando canciones andaluzas que compaginaba con otras canciones populares argentinas y mexicanas. 

Precisamente, los críticos del momento decían que Antoñita del Río, poseía una voz llena de matices, idónea para este tipo de canciones argentinas. Tal es el caso, que el representante de  Jaime Prieto, afamado compositor de numerosos temas como “La novia”, la escuchó interpretar tangos -ataviada con corona y un elegante vestido blanco- en una compañía que montara junto a Raphael y quiso contratarla para realizar una gira por tierras de Hispanoamérica junto al citado artista y compositor, propuesta que rechazó. 

Foto Gympra (Madrid)
La crítica escribía en relación a este espectáculo: “Es una intérprete de agradable voz, en un registro intermedio, que sabe dominar los graves sin deformar la línea melódica, y con una vocalización muy completa”.

Como protagonista, encabezaría el cartel del espectáculo musical “Las chicas del autobús”, completado con un importante ballet y actuaciones queriendo posteriormente numerosos representantes, contratarla para un espectáculo de variedades en el Teatro Calderón, pero la artista se negó.

Revista "Candilejas", nº 412
Sin embargo, sus éxitos no sólo acontecieron en los escenarios de los teatros españoles sino que, dada la belleza de la artista murciana, algunas de sus fotografías estuvieron expuestas en la vitrina de Ibáñez -ubicada en la madrileña Gran Vía-. De igual modo, Pérez de León utilizaría una fotografía realizada por éste para la guía de espectáculos “Candilejas”, concretamente para la revista número 412 calificándola Pérez de León como “su mejor fotografía”.

Por otro lado, los ojos íntimamente españoles y expresivos de la artista, fueron protagonistas de un anuncio de máscara de pestañas para la multinacional de cosméticos “Sprim”.

Su pronta y fugaz retirada, tras los importantísimos éxitos cosechados, es un secreto que sólo Antoñita del Río conoce.

Por fortuna, tienen frente a vosotros, unas grabaciones inéditas extraídas de un disco de pizarra -conservado por la artista y acompañada al piano por García Tejero, autor de los temas- que dan fe de la grandeza de una voz clásica, diferente, única y de estilo personal que, discretamente, abandonó los escenarios para dedicarse a otras actividades relacionadas con el mundo del arte porque Antonia (a la que profeso mi admiración y respeto por su saber estar) es desde que naciera una ARTISTA CON MAYÚSCULAS.

Les dejamos con el recuerdo vivo de ANTOÑITA DEL RÍO, a través de tres nuevos registros sonoros que ponen de manifiesto la grandeza de su arte.

Y hasta aquí, el homenaje que hemos querido rendir a una mujer de valores y principios que supo decir "adiós" con elegancia y dignidad, aún pudiendo haber sido una de las grandes de este país.

María la de Torrero: Ignacio Román y García Tejero (Pasacalle / jota)
Junto a la cancela: M. A. Blanco y García Tejero (Pasodoble)
Torero tengo que ser: Ignacio Román y García Tejero (Pasodoble)

Descargue aquí

miércoles, 8 de febrero de 2012

ANTOÑITA DEL RÍO.- Grabaciones inéditas (1955)

Antoñita del Río: “El resurgir de una intérprete clásica”.

Poseedora de un timbre que emociona y una melodía plateada que recorre su garganta de marfil como las aguas mediterráneas por su Murcia natal. De ojos soñadores y mirada embrujadora, española como la chiquita de Romero de Torres, auténtica, discreta, educada, culta. Así es la mujer que regresa hasta nuestras “Reminiscencias de la copla”. Así la ven mis ojos. ¡ Así es ANTOÑITA DEL RÍO !
 
Como reseñábamos en la anterior publicación dedicada a esta gran mujer, conocida en el mundo artístico como Antoñita del Río, nace en el murciano Barrio de San Andrés. Desde que era una niña sintió vocación por el mundo del espectáculo aunque sus comienzos fueron difíciles debido a la negativa de sus padres ya que corrían tiempos en los que ser artista estaba mal visto socialmente. 
Con tan sólo 10 años, animada por su hermana mayor, ya entonaba las canciones que estaban en boga en el patio de su casa, como una blanca flor de azahar de los más hermosos naranjos de su  huerta murciana -de la que se siente profundamente orgullosa-.

Compaginó sus estudios con el aprendizaje de actividades relacionadas con el diseño y la confección de trajes, dada su facilidad para todo lo relacionado con el desarrollo de la capacidad creativa. Precisamente, unos años más tarde, cuando junto a su familia se traslada a Madrid, entra a trabajar para el taller del más prestigioso  diseñador y modisto, Raula, cuya clientela estaba sola y exclusivamente relacionada con el mundo del cine y del teatro y que por esa época ya diseñaba el vestuario de Juanita Reina, Paquita Rico y Carmen Sevilla, entre otras. 

Como dato curioso, un día en los probadores durante una prueba de vestuario  a Juanita, estaba Raula, Antonia y la citada artista sevillana.  El maestro (que así es como llamaban al modisto), le dijo a Antoñita: - ¡Anda Antonia, cántale a Juana! “Capote de grana y oro” (entonces de moda)!  Ella salió despavorida del probador, toda avergonzada, oyendo las risas de ambos y diciendo el diseñador: - Otro día lo hará Juana.

Puesto que en el taller -mientras Antoñita trabajaba- además de Raula, sus compañeras la habían escuchado cantar las canciones del momento, la animaron (en cierto modo, presionada) a presentarse a uno de los programas con más éxito de la radio “Conozca usted a sus vecinos”.
Sin el consentimiento familiar, Antoñita del Río decide participar en el mítico programa radiofónico de Radio Madrid conducido por el popular Rafael Santisteban en el que interpretó precisamente el pasodoble “Capote de grana y oro” cuya final se celebró en el Cine Proyecciones de la capital de España. 

Tras la brillante intervención de Antoñita del Río, un sinfín de letristas y músicos, fascinados por su “voz redonda” como la calificaban los críticos, se interesan por la melodía de la joven.
Aprovechando que el jerezano Francisco García Tejero residía cerca del domicilio de la artista, que por aquel entonces vivía en Ciudad Jardín, la artista elige al Maestro –de entre los muchos que habían llamado a Radio Madrid interesándose por su modo de interpretar- para recibir clases musicales quien la bautiza definitivamente en el mundo de la canción popular andaluza como ANTOÑITA DEL RÍO.

Dado que la joven no había alcanzado la mayoría de edad y teniendo en cuenta que no contaba con el beneplácito de su familia, acudía a escondidas de ésta hasta el estudio del maestro García Tejero para ensayar algunas de las creaciones que junto a Mariano Calvo del Río, Ignacio Román y M. A. Blanco escribieran para la artista. Nos remontamos a la mitad de la década de los 50 y forman parte de su antología los pasodobles “Romance del Lora del Río” que grabara posteriormente con menor fortuna Conchita Bautista; con letra de Ignacio Román “María la de Torrero” que hemos localizado la versión de Manolo Escobar en 1962, “Torero tengo que ser” de la que existe una versión interpretada por Carmen María en 1958, así como la marcha “Doña Bárbara de Braganza” inspirada en una historia real, la copla por bulerías “La niña del faro” y “Junto a la cancela”. 

Como curiosidad, comentarles que la artista pagaría 500 pesetas por la grabación de estos seis temas escritos y estrenados por ella, acompañada al piano por su descubridor y maestro García Tejero, en una maqueta que conserva la propia Antoñita del Río en disco de pizarra y que, al ser el único que existe, constituye una auténtica pieza para coleccionistas.
Sin embargo, estas grabaciones no se realizaron con fines comerciales sino que únicamente se trataba de una carta de presentación para las discográficas del momento en el que sin duda, demostraba su voz plena de matices, sus dotes interpretativas y su estilo personal para la música.

Será la prestigiosa Casa Columbia, la que pone sus ojos en la joven artista, con la que  registraría su primer y único disco comecial (publicado en otra entrada dedicada  a la artista) con los temas “Puertas al campo”, “¡Ay, María Candelaria!”, “Rosa de Lora” y “En medio de dos amores” que hace muy poco me tarareaba por teléfono Antoñita del Río y que consiguió ahondar, con su voz sabia y madura, en mis más profundos sentimientos.

En 1959, tras la grabación de su primer y único disco, “Melodías al viento” con sede en la madrileña calle Barquillo, nº 13 editaría varias partituras con creaciones que según anuncia “grabará la gran artista de la canción andaluza con Columbia”. En uno de los libretos aparecen los pasodobles “Manolita Lucena” con letra de Savoi y música de Jaime Pocovi, “Yo la quiero” con letra de Calvo del Río y música de Felgar; y en la otra, dos tangos con letra del mismo autor y música de Baldomir. Son “Mira, madre mía” y “Silbando en la noche”. Jamás llegaría a registrar ninguna de estas canciones.

Hasta aquí, la primera parte de este homenaje que queremos brindar a ANTOÑITA DEL RÍO, la artista a la que pertenecen los ojos con los que regresábamos hace varias semanas hasta "Reminiscencias de la copla" y con quien descubrimos un trozo de nuestro país.

No se pierdan, la segunda entrega con la que recorreremos la trayectoria de la artista durante década de los años 60 que vendrá acompañada de otras tres canciones inéditas.

Como regalo, hoy les traemos unas grabaciones nunca editadas ni publicadas al ser extraidas de una maqueta (grabada en pizarra) que conserva la artista y que es la única que existe por lo que están ante una joya musical de la que muchísimos coleccionistas  estarían orgullosos de poseer. La voz que acompaña las grabaciones pertenece al gran comunicador y presentador Rafa Cortegana, un profesional de amplia, importantísima y reconocida trayectoria.

Nuestra labor, como ya saben, es mostrarles nuestra música a todos los amantes de este género musical para que con ella -en contra de muchos coleccionistas- puedan disfrutar de la misma forma que lo hacemos los miembros de este blog, difundiendo con verdadera admiración y autenticidad el patrimonio musical de nuestro país. ¡¡ Que así sea !!

Les reiteramos que no puedes perderte la segunda publicación dedicada a Antoñita del Río, la mujer cuyos ojos hoy descubrimos.

Romance de Lora del Río: Mariano Calvo del Río y García Tejero (Pasodoble)
Doña Bárbara de Braganza: Mariano Calvo del Río y García Tejero (Romance / canción)
La niña del faro: M. A. Blanco y García Tejero (Copla por bulerías)



miércoles, 1 de febrero de 2012

DIANA MÁRQUEZ.- Grabaciones de discos Columbia (1951)

Diana Márquez: Cárcel de celos.

Ayer les ofrecíamos la primera parte biográfica que hemos querido dedicar a Diana Marquez, en la que hablábamos de su participación en el espectáculo "Luces de feria y hacíamos referencia a numerosas intervenciones de la artista a lo largo de 1955.

Sigamos descubriendo a Diana Márquez...

En 1956 continuará sus actuaciones en el madrileño Circo Price junto a artistas de la talla de Tomás de Antequera y el Niño de la Mezquita hasta que en diciembre presenta en el Calderón de Madrid junto a Angelillo La Venta de los toreros, una fantasía lírica dividida en dos actos (el último, compuesto por seis cuadros) obra de Quintero, León y Quiroga. En él, intervenían la pareja de baile compuesta por Pilar de Oro y Alfredo Gil. Para este espectáculo escribirían a Diana Márquez los citados autores, la marcha “La perchelera” y la farruca / zambra “Campanitas del olvido” de la que haría una versión en 1957, la sevillana Conchita Bautista.
En ese mismo año, realizará nuevas actuaciones en espectáculos de variedades. Podemos citar Variedades. 1957; Romance de estrellas junto a Carmen de Veracruz y que tuvo lugar en el Teatro de la Latina. En noviembre participa en la Sala de fiestas Pasapoga junto a Rafael de Córdoba y su ballet español.

En agosto 1958 se pone al frente de otro espectáculo titulado Voces de España, junto a Irene Vilches que se estrena en el madrileño Teatro de la Latina y en septiembre continúa sus intervenciones en espectáculos de variedades celebrados en el Teatro Maravillas junto a Conchita Martín.

Curiosamente, en febrero de 1959 (en una cena con espectáculo en la que interviene Diana Márquez) desaparecen los datos referentes a la artista así como sus grabaciones en discos. Las últimas canciones registradas por la artista son “Por la calle de Toledo” que es un pasacalle madrileño y el pasodoble “Cielo y sol de España”, ambas escritas por Francisco Cahavarri Mena y Emilio Huebra.

Tras una importante carrera con éxitos rotundos, nos sorprende su ausencia. Si alguien conoce o tiene otros datos de interés acerca de Diana Márquez, le rogaríamos nos escribiese a nuestra dirección de correo electrónico: coplaenvinilo@hotmail.com

En esta segunda entrega dedicada a Diana Márquez, les traemos otras dos canciones inéditas, grabadas -como decíamos- para la prestigiosa Casa Columbia en 1951 (referencia R 14985 y números de matriz C 8668 y C 8676).

Una entrada, cuanto menos, elaborada y contrastada con numerosos artículos de prensa, carteles de la época  y programas de mano para ofrecerles una información objetiva y de calidad para rendir un homenaje a Diana Márquez y su estilo tan personal de interpretar la música popular de Andalucía.

Concha Levante (Marcha / canción)
Cárcel de celos (Zambra)
Letra y música: Fernando Rodríguez Clemente y Miguel Algarra.